Galeria de Arte

Karen
Akhikyan
Nacido en 1963 en la vibrante ciudad de Ereván, Armenia, Karen Akhikyan siempre ha estado cautivado por el mundo del arte. Desde muy joven, descubrió una profunda pasión por la expresión artística que ha guiado su viaje creativo a lo largo de su vida.
La exploración artística de Karen lo ha llevado por un camino diverso, llevándolo a profundizar en varias esferas de la expresión artística. Inicialmente atraído por la pintura al óleo, perfeccionó sus habilidades para capturar la esencia de sus sujetos en el lienzo. Sin embargo, su espíritu creativo pronto anheló nuevos medios a través de los cuales expresar su visión artística.
Intrigado por el intrincado mundo de los pañuelos de batik, sus creaciones mostraron una meticulosa atención al detalle y una capacidad para infundir colores y patrones vibrantes en cada pieza. Sin embargo, la evolución artística de Karen no se detuvo ahí. Impulsado por una curiosidad insaciable, fue atraído al encantador reino de las esculturas, descubriendo una profunda conexión con el medio, lo que le permitió explorar las ilimitadas posibilidades de dar forma al metal en formas fascinantes. Durante los últimos 15 años, Karen se ha establecido como un maestro de la escultura de alambre.
Para Karen, el proceso de crear esculturas de metal va más allá de simplemente dar forma al material. Él cree que cada escultura posee sus propias emociones innatas, esperando ser descubiertas y traídas a la vida. Con cada trazo de sus herramientas, Karen permite que las esculturas dicten su propia expresión emocional, como si poseyeran una fuerza vital propia. Aunque nunca recibió educación cultural formal, su pasión inquebrantable por el arte y la proximidad a un vecino artista encendieron la llama de la creatividad dentro de él. Pasando incontables horas observando y absorbiendo los esfuerzos artísticos de su vecino, desarrolló una comprensión intuitiva del oficio. A través de la exploración autodidacta y la dedicación inquebrantable, Karen ha forjado su propio camino único en el mundo del arte. Para Karen Akhikyan, el metal es más que un simple medio: sirve como un conducto a través del cual canaliza sus estados emocionales más profundos. El acto de crear esculturas se convierte en un proceso catártico, purificando su alma con cada creación. A través de su obra de arte, Karen invita a los espectadores a experimentar la profunda belleza que puede surgir cuando la emoción cruda se entrelaza con la fuerza y la resistencia del metal.
Hoy, el trabajo de Karen continúa inspirando y fascinando a los entusiastas del arte, invitándolos a presenciar la fusión de pasión, habilidad y emoción dentro de cada pieza meticulosamente elaborada. Mientras continúa explorando nuevas vías de expresión artística, el viaje de Karen es un testimonio del poder transformador del arte y del vínculo irrompible entre un artista y su oficio."
La exploración artística de Karen lo ha llevado por un camino diverso, llevándolo a profundizar en varias esferas de la expresión artística. Inicialmente atraído por la pintura al óleo, perfeccionó sus habilidades para capturar la esencia de sus sujetos en el lienzo. Sin embargo, su espíritu creativo pronto anheló nuevos medios a través de los cuales expresar su visión artística.
Intrigado por el intrincado mundo de los pañuelos de batik, sus creaciones mostraron una meticulosa atención al detalle y una capacidad para infundir colores y patrones vibrantes en cada pieza. Sin embargo, la evolución artística de Karen no se detuvo ahí. Impulsado por una curiosidad insaciable, fue atraído al encantador reino de las esculturas, descubriendo una profunda conexión con el medio, lo que le permitió explorar las ilimitadas posibilidades de dar forma al metal en formas fascinantes. Durante los últimos 15 años, Karen se ha establecido como un maestro de la escultura de alambre.
Para Karen, el proceso de crear esculturas de metal va más allá de simplemente dar forma al material. Él cree que cada escultura posee sus propias emociones innatas, esperando ser descubiertas y traídas a la vida. Con cada trazo de sus herramientas, Karen permite que las esculturas dicten su propia expresión emocional, como si poseyeran una fuerza vital propia. Aunque nunca recibió educación cultural formal, su pasión inquebrantable por el arte y la proximidad a un vecino artista encendieron la llama de la creatividad dentro de él. Pasando incontables horas observando y absorbiendo los esfuerzos artísticos de su vecino, desarrolló una comprensión intuitiva del oficio. A través de la exploración autodidacta y la dedicación inquebrantable, Karen ha forjado su propio camino único en el mundo del arte. Para Karen Akhikyan, el metal es más que un simple medio: sirve como un conducto a través del cual canaliza sus estados emocionales más profundos. El acto de crear esculturas se convierte en un proceso catártico, purificando su alma con cada creación. A través de su obra de arte, Karen invita a los espectadores a experimentar la profunda belleza que puede surgir cuando la emoción cruda se entrelaza con la fuerza y la resistencia del metal.
Hoy, el trabajo de Karen continúa inspirando y fascinando a los entusiastas del arte, invitándolos a presenciar la fusión de pasión, habilidad y emoción dentro de cada pieza meticulosamente elaborada. Mientras continúa explorando nuevas vías de expresión artística, el viaje de Karen es un testimonio del poder transformador del arte y del vínculo irrompible entre un artista y su oficio."

Obras realizadas

Renacimiento
43x21x21

Logro
36x18x11

Consolacion
38x18x15. Hierro

Vacuum
Collection, Iron, Concrete

Hidden Place
43x52x27cm
Iron

Piazzola
44x22x20cm
Iron,Tufa